- 19/06/2026
- Economía, Noticias y Ferias
"La industria del panel, entre Competitividad Industrial y Marco Normativo Europeo" fue el tema del congreso organizado por FederlegnoArredo y Assopannelli, en el marco de la Asamblea General de EPF (European Panel Federation). Patrocinado por la Región de Lombardía, el evento, celebrado el 12 de junio en Milán, reunió a representantes de las instituciones europeas y nacionales, del mundo asociativo y de la cadena de la madera y el mueble para abordar los desafíos que afronta el sector: desde la transición energética hasta el Mecanismo de Ajuste del Carbono en Frontera (CBAM), y las perspectivas de mercado.

Paneles: componente estratégica de la cadena de la madera y el mueble
Los paneles representan una componente estratégica de la cadena de la madera y el mueble y un ejemplo concreto de economía circular. Se fabrican, de hecho, en su mayor parte mediante la recuperación y el reciclaje de la madera, contribuyendo de forma significativa a la sostenibilidad del sector.
Según los datos finales presentados durante el congreso, en 2025 el sector superó un valor de 2,3 mil millones de euros, con un aumento del 2% respecto al año anterior. La producción destinada al mercado italiano, que representa el 58% del total, registra un incremento del 3%, superando los 1.300 millones de euros. Las exportaciones, que ascienden a 979 millones de euros, crecen un 1,1%, con tendencias diferenciadas entre los subsectores: también aumentaron las importaciones, que crecieron un 14% hasta alcanzar 1.400 millones de euros.

Cambiar el rumbo
Entre los ponentes, Paolo Fantoni, presidente de Assopannelli de FederlegnoArredo, delineó el panorama en el que opera hoy la industria del panel: “El sector afronta una persistente estancamiento del consumo, una rentabilidad reducida, costes energéticos elevados y una competencia creciente, con China que se afirma cada vez más como competidor directo e indirecto. Debemos cambiar esta ruta. Pedimos a Europa políticas coherentes con el objetivo de reforzar la base industrial del continente y poner en valor las inversiones de las empresas. En esta dirección van también nuestras peticiones sobre instrumentos específicos como el CBAM, una normativa que se traduce en un aumento de los costes para nuestros productos, en un contexto geopolítico ya complejo”.
Recordamos que el CBAM, Carbon Border Adjustment Mechanism o Mecanismo de Ajuste del Carbono en Frontera, es una medida de la Unión Europea que impone un impuesto sobre las emisiones para los productos importados de países extra-UE, en vigor desde el 1 de enero de 2026.
Precisamente sobre el papel de la normativa de la UE – desde el CBAM hasta el contexto geopolítico más amplio – intervino el europarlamentario Massimiliano Salini, miembro de la Comisión de Medio Ambiente, Clima y Seguridad Alimentaria (ENVI): “La dependencia de la Unión Europea de determinadas materias primas tiene un impacto directo en el mercado europeo. En un contexto geopolítico extremadamente inestable, caracterizado por precios energéticos y seguridad de los aprovisionamientos inciertos, es necesario que la UE encuentre un equilibrio entre la sostenibilidad ambiental y un impulso económico adecuado a nuestras industrias”.

Antonio Gozzi y Paolo Fantoni
La competitividad industrial en el centro de las políticas europeas
Con un mensaje en vídeo, el ministro de Economía y Finanzas, Giancarlo Giorgetti, reiteró el compromiso del Gobierno italiano con la competitividad industrial europea. Al respecto afirmó que la industria europea se encuentra hoy frente a desafíos claros y crecientes y por tanto la respuesta debe ser igualmente clara: es necesario apoyar a las empresas con políticas pragmáticas y realistas, conscientes de que cuando la demanda global se debilita, el mercado único puede y debe formar parte de la respuesta.
También subrayó la absoluta centralidad de estos desafíos Antonio Gozzi, presidente de Federacciai y delegado de Confindustria para la autonomía estratégica europea, Plan Mattei y Competitividad, sosteniendo que “hoy la prioridad debe ser volver a poner la competitividad industrial en el centro de las políticas europeas, simplificando las normas y acompañando las inversiones. La transición ecológica sigue siendo un objetivo fundamental, pero debe ser sostenible también desde el punto de vista económico y productivo”.

Sostenibilidad: una ventaja competitiva para los productores europeos
Al cierre de los trabajos, el Presidente de EPF, Pablo Figueroa López, subrayó que "Los datos del Economic Outlook 2025 confirman un sector sometido a fuertes presiones, pero también su resiliencia. Proyectos como EcoReFibre demuestran que el futuro de nuestra industria es circular por definición: transformar las fibras de madera recuperadas en nuevos paneles de alta calidad. Es exactamente aquí donde la competitividad europea y los objetivos climáticos de la Unión se encuentran. Lo que pedimos a los responsables políticos es un marco normativo que premie estas inversiones en lugar de penalizarlas, para que la sostenibilidad se convierta en una ventaja competitiva para los productores europeos y no en un coste que se descarga sobre los importadores".
